Ansiedad

Vivir con ansiedad: más allá de los nervios y el estrés

Terapia psicológica familiar online - Terapia para la ansiedad

Quizás nadie lo nota. Desde afuera pareces funcionar, trabajas, cuidas de los demás, sonríes cuando es necesario. Pero por dentro hay un nudo constante en el pecho, pensamientos que no se apagan y una sensación de que algo malo está a punto de ocurrir.

Te preguntas: “¿Por qué no puedo simplemente relajarme como los demás? ¿Por qué mi mente no deja de correr?”

Como psicóloga, he escuchado estas preguntas en la voz de muchos pacientes. Y quiero decirte algo que no estás solo/a. La ansiedad no es una debilidad ni algo que debes “superar con fuerza de voluntad”. Es una experiencia humana compleja, pero también es posible aprender a vivir con ella de una forma más ligera y compasiva.

La ansiedad como señal, no como enemiga

A menudo pensamos en la ansiedad como un enemigo al que hay que vencer, pero en realidad es una señal de nuestro cuerpo y mente. Es una respuesta que evolucionó para protegernos del peligro, aunque hoy en día se activa en situaciones que no amenazan nuestra vida, como una reunión de trabajo o una conversación difícil.

La ansiedad puede manifestarse como:

  • Un corazón acelerado sin motivo aparente.

  • Pensamientos repetitivos que no se apagan.

  • Una sensación de inquietud que te impide disfrutar del presente.

Comprenderla es el primer paso para dejar de luchar contra ella y empezar a escuchar lo que intenta decirte.

El impacto invisible de la ansiedad prolongada

Cuando la ansiedad se instala de forma crónica, puede afectar todas las áreas de la vida. Relaciones, trabajo, sueño y hasta la forma en que percibes tu propio valor. En terapia he escuchado frases como:

«Siento que estoy atrapada en mi propia cabeza.»
«Quiero disfrutar, pero mi mente siempre está en alerta.»
«Me da miedo que la ansiedad nunca se vaya.»

Estos sentimientos son más comunes de lo que imaginas, y reconocerlos ya es un acto de valentía.

Cuando la mente no para

María llegó a consulta con un relato que podría ser el tuyo: “Me despierto con el corazón latiendo fuerte, como si algo malo fuera a pasar. En el trabajo sonrío, pero estoy contando los minutos para volver a casa y encerrarme. No puedo disfrutar nada porque mi mente nunca está quieta.”

En nuestras sesiones, comenzamos a explorar las raíces de su ansiedad. Descubrimos que, desde niña, María había aprendido a anticipar problemas para “prevenir” el dolor. Su ansiedad no era una enemiga, sino una compañera que había intentado protegerla por años.

Con el tiempo, María aprendió a reconocer sus pensamientos sin dejar que la controlaran. Descubrió técnicas de respiración, pequeños rituales de autocuidado y, sobre todo, una nueva narrativa sobre sí misma: “No estoy rota. Solo necesito escucharme con más amor.”

Caminos hacia una vida más ligera

Aprende a habitar el presente

La ansiedad nos empuja a vivir en el futuro, en lo que “podría pasar”. Volver al momento presente, aunque sea por unos segundos, es un bálsamo para una mente agitada. Puedes comenzar con ejercicios sencillos de respiración consciente o con prácticas como el mindfulness.

 Sé amable contigo mismo/a

Muchos de mis pacientes me dicen: “Siento que debería poder con esto solo/a.” Pero la autoexigencia solo alimenta el ciclo de ansiedad. Hablarte como hablarías a un ser querido —con comprensión y paciencia— es una herramienta poderosa para sanar.


No enfrentes la ansiedad en soledad

Reconocer que necesitas apoyo no es una derrota, es un acto de coraje. Buscar acompañamiento profesional puede ayudarte a entender las raíces de tu ansiedad y a desarrollar estrategias personalizadas para gestionarla.


Un espacio seguro para ti

En ocasiones, las personas con ansiedad sienten que incluso salir de casa para pedir ayuda es abrumador. Por eso la terapia online se ha convertido en una opción tan valiosa. Desde la comodidad y seguridad de tu hogar, puedes comenzar un proceso de autoconocimiento y transformación.

En sesión, trabajamos juntos para identificar los patrones que alimentan la ansiedad y para cultivar herramientas prácticas que te devuelvan la calma y la confianza en ti mismo/a.

Vivir con ansiedad no significa vivir derrotado/a. Es posible aprender a escucharla, a entenderla y a convivir con ella sin que controle tu vida. La ansiedad no es el final de tu historia; puede ser el inicio de un camino hacia mayor autocompasión y equilibrio.

Si sientes que necesitas un espacio para empezar a sanar, estoy aquí para acompañarte. Reserva tu primera sesión aquí y comienza a descubrir la calma que mereces.

Autor de este artículo

Psicóloga Lila Romero

Lila Romero es psicóloga con más de 16 años de experiencia en el acompañamiento emocional de familias, parejas e individuos. Especialista en psicoterapia online y en el desarrollo de habilidades emocionales, Lila combina su formación profesional con su experiencia como madre para ofrecer un enfoque cálido, cercano y profundamente humano. Es la fundadora de DespertarEnFamilia.com, donde ayuda a las personas a reconectar consigo mismas y con sus seres queridos desde cualquier lugar del mundo.